Esta pequeña que mira fijamente a su madre es una prueba más de lo que llaman bebés «milagro», los niños que sobreviven pese a nacer por debajo de los 500 gramos. María vino al mundo de forma prematura el 13 de diciembre de 2007, con un peso de 360 gramos. Ayer en el Hospital de Rostock (Alemania), donde nació, se celebraron los primeros cuatro meses de vida de María, los cuatro meses de un bebé saludable.
Fuente: ABC